Qué mostrarnos primero, qué mostrarnos después.

 

The-Others-the-others-2001-film-10354364-800-1099

 

 

Honestamente debo aceptar que  no pensé -sino hasta el final- que Grace (Nicole Kidman) Ann (Alakina Mann) and Nicholas (James Bentley) eran fantasmas; juré hasta la muerte que Bertha (Fiounnula Flanagan), Mr. Tuttle (Eric Sykes) y la mudita, Lydia (Elaine Cassidy) eran los que atraían a los espíritus que yacían en la mansión con el objetivo de volver loca a esta madre y quedarse ellos con la casa; vaya fatality el mio ¿no? Pues sí, The Others pone en evidencia 2 cosas: a) que obviamente estaba equivocada y, b) la habilidad de Alejandro Amenábar, su director y escritor, para ordernar los cuadros de forma tal que la historia se vaya desnudando al ritmo que él la dictó.

Bien sabido es que el orden de los fotogramas le indica al espectador el tiempo en que transcurren los actos; si se hace un orden limpio, se obtendrá también un sentido limpio y comprensible. Dicho esto, repasemos brevemente qué escenas nos dan indicios del verdadero sentido de la película y cuáles nos mantienen ajustados al velo de la primera impresión.

Los indicios:

  • El misterio de Bertha de no querer explicar la mudez de Lydia
  • El esconder las tumbas (que hasta el final no sabríamos que pertenecían a los nuevos inquilinos )
  • El diálogo entre Bertha y Mr. Tuttle acerca de cuándo sería el momento de revelar la realidad
  • El comentario que hace Ann, cuando Grace la ataca al confundirla con una anciana (Ann exclama refiriéndose a que este tipo de actos ya habían sucedido anteriormente)
  • La llegada de Charles, el esposo de Grace, en medio de la niebla (no sé ustedes pero de una pensé que era un espíritu)
  • Y las escenas que exponen explícitamente el sentido del film, como: La foto donde Bertha. Mr. Tuttle y Lydia aparecen muertos, uno al lado del otro (además del hecho que la fotografía estaba fechada del siglo XIX); el descubrimiento por parte de los niños de las tumbas de los nuevos sirvientes; y sobre todo cuando la médium, junto a los nuevos dueños de la casa están tratando de hacer contacto con los espíritus, Grace, Ann y Nicholas , en donde vemos en una imagen a Grace desordenando y tirando las hojas que hay en la mesa, y en la otra, solo las hojas revoloteando en la habitación; ese es el instante de la película en el que todos, como decimos en Venezuela, pelamos los ojos.

Ahora, también están las escenas que nos mantienen a la idea de que en realidad la casa está embrujada  por fantasmas que intenta ahuyentar a Grace y a su familia de su hogar:

  • Mágico es hacernos creer que los sonidos y susurros de “los otros” son ruidos fantasmagóricos, cuando en realidad son los sonido que hacen Grace y su familia los que tienen la tilde paranormal
  • La segunda escena que muestra la llegada de Bertha, Mr. Tuttle y Lydia a la casa
  • La escena carnal entre Grace y su esposo, que por diégesis entendemos.
  • El ritmo de vida que llevan es medianamente cotidiano. Los niños estudian,  todos toman desayuno, almuerzo y cena; la madre está atenta al cuidado de sus hijos, etc.

Es preciso señalar que tales momentos son contextualizados por un personaje superior: la plaza. La mansión donde se desarrolla el trama pasa a ser un elemento que narra desde su aspecto y dimensión cómo van a sentirse cada uno de estos personajes en su respectivo rol, papel que es ubicado en aras del tiempo por la justa elección que hace Amenábar de qué mostrarnos primero y qué mostrarnos después.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *